¿Sabes cuantos tipos de acabados le puedes dar a tu piso de mármol?
11 de enero de 2019
¿Sabes cuantos tipos de acabados le puedes dar a tu piso de mármol?

El mármol es un material natural formado por un lento proceso de cristalización de rocas calizas. Uno de sus principales componentes es el carbonato cálcico que al alcanzar altas temperaturas toma esa apariencia cristalina tan característica de las piezas de mármol. En la formación del mármol intervienen además del carbonato cálcico, óxidos, fósiles y minerales, conocidos de manera general como impurezas, responsables de la tonalidad del mármol y de los tramados de líneas y salpicaduras que presentan. A esto se debe que cada pieza de mármol sea única y no se puedan encontrar dos fragmentos del material que sean exactamente iguales.

A este materiale se le puede aplicar varios tipos de acabado, podemos encontrar pisos de mármol con un acabado pulimentado, abujardado, flameado y apomazado.

El mármol pulimentado se caracteriza por ser completamente liso y presentar una superficie brillante, para lograr este acabado se somete la piedra a un proceso en el que se va rayando la superficie con abrasivos cada vez más finos hasta que las rayas resultan invisibles y el mármol adquiere su aspecto brillante. El nivel de porosidad que se obtiene con este proceso es casi nulo y las características de color, textura y estructura de mármol destacan al máximo, de esta manera las piezas lucen en excelentes condiciones y quedan protegidas.

El mármol abujardado presenta una textura rugosa con cráteres que pueden ir de 1 a 3 milímetros de profundidad repartidos uniformemente en toda la superficie. Es un acabado que se consigue manualmente utilizando un martillo de dos cabezas de acero que tienen dientes pequeños de forma piramidal para golpear la superficie del material. La textura del abujardado depende del tamaño y del número de la herramienta empleada para hacer este acabado y le da un aspecto rústico al mármol. Este acabado es excelente para espacios exteriores pues evitan que al pisar el pie se deslice.

El acabado apomazado se obtiene por un proceso de abrasión pero no llega a alcanzar el brillo que caracteriza al mármol pulido. Para conseguir este tipo de acabado se emplean máquinas conocidas como trenes de pulido con varios cabezales montados con abrasivos de diferente granulometría, o bien, equipos de un único cabezal que funcionan automáticamente, aunque también los hay de uso manual. Los pisos de mármol apomazado son lisos, mates y no tienen ninguna marca visible y destacan por el realce de los colores y diseños de la piedra. Al no ser tan lisos como los mármoles pulidos, los apomazados pueden instalarse en escaleras y en espacios exteriores ya que no son tan resbaladizos.

Finalmente el acabado flameado, en el que las superficies presentan una textura rugosa y con relieve que le dan un aspecto rústico. Sin embargo, no todos los tipos de mármol son candidatos para someterse al proceso que requiere este acabado. Para el flameado se somete la superficie a altas temperaturas empleando mecheros de oxiacetileno que pueden alcanzar los 2800°C. Con este calor intenso se produce un choque térmico en la superficie del mármol lo que genera esquirlas y lajas en el material, es decir, pequeñas astillas o escamas. Este acabado hace que el mármol se vuelva mucho más resistente al ambiente por lo que es ideal para recubrimientos de espacios al exterior.